Febrero y Marzo traen consigo, por primera vez, el Festival Gastronómico de Michoacán; nacido de la amistad y complicidad de dos colegas, la chef Alma Cervantes y el chef Ricardo Muñoz Zurita. Él es dueño del restaurante en donde nos recibieron: Azulísimo. Un evento imperdible, en donde la tradicional se fusiona con la alta gastronomía mexicana, cuyos sabores reflejan lo mejor de ambos mundos.

Azulísimo, es uno de los tres restaurantes en donde se llevará a cabo el Festival Gastronómico de Michoacán. Los otros recintos son de la misma familia: Azul Histórico y Azul Condesa. La carta exclusiva de esta primera edición incluye entradas, platos fuertes y postres. Todos con ingredientes de diversas zonas del estado estrella, como: Quiroga, Morelia, Huiramba, Pedernales, Uruapan, Zacán, y Uricho.
TE PUEDE INTERESAR: Festival del Pulque en Mural de los Poblanos
El menú del Festival Gastronómico de Michoacán que degustamos, empezó con un Gazpacho Moreliano: un ceviche fresco con frutas, aceite balsámico y camarón. Continuamos con Uchepos: tamalitos con salsa verde, crema de rancho y el típico queso cotija. Y finalizamos con uno de los platos más destacables del día. Perteneciente de las entradas, está la Bola de Pedernales: una bola de tortilla de maíz, rellena de cecina, con frijoles guisados y chile guajillo. Su historia la hace aún más especial. Tradicionalmente, es la comida que las mujeres de los cortadores de caña mandan, envueltas en la servilleta característica de cada hogar, a sus esposos. Así, las pueden reconocer cuando llegan al campo, colgadas en un transporte muy particular: un burro.

En los platos fuertes, degustamos unas Enchiladas de Pato, migrantes de Canadá al Lago de Pátzcuaro. Las sirven en un adobo de chile guajillo y cacahuate, un curtido de cebolla y chile Perón, poro frito y crema de rancho. El postre fueron Tamalitos dulces rellenos de calabaza en tacha, preparados en los hogares de Michoacán y difíciles de conseguir en cualquier lado. Una joya que coronó la tarde, acompañada de helado de zarzamora.

La comida no es la única protagonista del Festival Gastronómico de Michoacán, sino también, en la visibilidad y celebración de la cultura mexicana. Los chefs son apasionados por la investigación y la conservación de la gastronomía popular, así como, de sus costumbres, procesos y características.
TE PUEDE INTERESAR: Casa Fernanda: Un refugio intimo para reconectar en Tepoztlán
De la mano de los anfitriones, se nos presentó a todo el equipo de colaboradores, agradeciéndoles su entrega y compromiso con el propósito del Festival Gastronómico de Michoacán. Entre ellos, se encuentran otros investigadores, diseñadores gráficos, especialistas en maíz, el staff de los restaurantes, colegas y patrocinadores, escritores, y toda la gente que les transmitió sus saberes durante el recorrido que se dieron por el estado michoacano.
Una parte importante en la cocina mexicana es la utilización del maíz. Este icónico cereal, en el Festival Gastronómico de Michoacán y en Azulísimo, es provisto por Orgullo Comunal (@orgullocomunal), un molino que fabrica masa y tortilla hecha a nixtamal de maíces nativos. El conocer el tradicional proceso de nixtamalización, la variedad de maíces que existen, y las condiciones que necesita el suelo y la raza de las semillas para crecer, es acercarse a las técnicas ancestrales y conocer los matices de lo que comemos.
«Es muy importante consumir lo mexicano» mencionó la chef Cervantes, y no acostumbrarnos solo a comprar productos estandarizados, aún más en contextos urbanos en donde es difícil que las tradiciones se mantengan. Esta responsabilidad tan seria con los ingredientes y sus procesos, es otra característica del Festival Gastronómico de Michoacán. No te lo puedes perder.

La responsabilidad social brilló con el anuncio de los ganadores de la Beca Ricardo Muñoz Zurita, cuya convocatoria se encuentra en redes sociales y es únicamente para jóvenes escritores menores de 35 años, interesados en investigar sobre las tradiciones gastronómicas de México, patrocinados por colegas del chef Zurita. Muchas felicidades a los ganadores:
- Erick Darien Cortes (Baja California): «La Prostitución de la gastronomía mexicana.» Patrocinado por el chef Juan Ramón Cárdenaz Cantú.
- Jesús Antonio García González (Ciudad de México): «Entre lago, caza y la cocina; un oficio olvidado: los cazadores de patos en los pueblos lacustres del sur-oriente de CDMX.» Patrocinado por el chef Ivan Fernando del Raza Carrillo.
- Eduardo Aranda Olguín (Baja California): «En dos mares: cocina costera en la Península de Baja California.» Patrocinado la chef Diana Beltrán Casarrubias.
- Nestror Camacho Lozada (Veracruz): «Hornos en las montañas: memoria e imagen de la tradición panadera en la región centro de Veracruz.» Patrocinado por el chef Juan Ramón Cárdenaz Cantú.
- Carlos Rosas Rodríguez (Estado de México): «El alfeñique de Chaucle: La dulcería funeraria de Toluca, entre la tradición y la extinción.» Patrocinado por el chef Carlos Cedillo.





