Recientemente visitamos la fábrica de ValleSana, un proyecto familiar que se encuentra en el corazón de Valle de Bravo, aquí te contamos nuestra experiencia.
Para llegar, se debe subir la montaña y olvidarse de todo –ya que la señal es escasa y te obliga a vivir el momento–. Entre ese escenario boscoso se esconde un pequeño laboratorio que da vida a una bebida que cura el cuerpo y el alma: ValleSana.

En esta pequeña planta rodeada de bosque y agua pura, Alex Bauer, uno de los fundadores nos compartió a detalle su técnica y filosofía sobre la Kombucha, un fermento que se cuida con dedicación para poder disfrutar sus bondades. ValleSana cultiva la kombucha a través de procesos que parecen más una ceremonia, utilizando una mezcla de tés (verde y negro), gunpower, limón amarillo, jengibre, curcuma y caña de azúcar, además de agua de manantial, lo que convierte a esta bebida en un diferenciador en el mercado.
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LOS PROCESOS HACEN LA DIFERENCIA
Durante aproximadamente 12 días de fermentación guiada por la intuición y el conocimiento de Alex, se va creando esta bebida, con calma y sin alteraciones externas: solo paciencia, temperatura (14-24C) y productos naturales. En las tinas de acero inoxidable resguardan ese mundo invisible donde el SCOBY –un organismo simbiótico de levaduras y bacterias– que trabaja y transforma el líquido en una bebida efervescente y deliciosa.

Durante el recorrido probamos los cuatro sabores que ValleSana ofrece en sus etiquetas: limón, jengibre, curcumenta, y el natural, que fue de nuestros favoritos por su versatilidad para mezclarse fácilmente. Además de ser deliciosa y benéfica para la salud, Valle Sana es un proyecto mexicano que ha conseguido medallas de oro en certámenes globales como Kombuchakup en Long Beach y World Kombucha Awards en Barcelona, entre otros. Su único secreto: la ética y el respeto por el producto y los ingredientes.
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LA PARTE DIVERTIDA
Después de nuestro recorrido, Alex nos recibió en la casa que forma parte del proyecto: un espacio con enormes ventanales que muestran la majestuosidad del paisaje, donde disfrutamos unos deliciosos tacos de cochinita –proyecto local– y fuimos testigos de la parte más creativa de la Kombucha ValleSana. Una bebida que se puede utilizar en mixología; nosotros probamos una kombuchela –cerveza con kombucha natural y un poco de limón–, estaba deliciosa. Ahora ya lo sabes: las bebidas saludables pueden integrarse perfectamente a nuestra vida cotidiana ayudándonos a mejorar nuestra salud.

Si quieres unirte al club de la kombucha no dejes de visitarlos en: @kombuchavallesana





